Uno de los pasos más
importantes en la elaboración de un alimento es el mezclado. Una planta de
alimentos balanceados debe producir una mezcla uniforme de ingredientes que
asegure que los animales que consumen este alimento reciban las cantidades
correctas de cada nutriente.
Un mezclado
inadecuado traerá como consecuencia una falta de uniformidad en la distribución
de ingredientes. Lo cual afectara negativamente el desarrollo, crecimiento y
rendimiento de los animales.
El objetivo de una
mezcladora es mover las partículas de los ingredientes y lograr este proceso;
por esta razón las mezcladoras que promueven un máximo movimiento de partículas
efectuaran un mezclado más rápido y eficiente.
Cada ingrediente,
posee propiedades físicas que afectan su capacidad para ser mezclado con otros
ingredientes; entre estas podemos mencionar granulometría o tamaño de
partícula, peso específico o densidad, forma y características de superficie,
higroscopcidad, adhesividad y susceptibilidad a cargas electrostáticas. Sin
embargo, el tamaño de partícula es el factor que más influye sobre el mezclado
uniforme del alimento. Teóricamente si todos los ingredientes tuvieran el mismo
tamaño de partícula, sería muy fácil mezclarlos y no ocurriría segregación.
En diversos estudios
se ha demostrado que conforme se incrementa el tamaño de las partículas, se
requiere más tiempo para obtener un mezclado uniforme (con menos de un 10 % de coeficiente
de variación entre muestras); sin embargo, en la práctica es necesario mezclar partículas
con un amplio rango de tamaños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario